STEE-EILAS
POLÍTICA MIGRATORIA DESDE LA
EDUCACIÓN
El presente texto recoge el análisis y las propuestas
sobre inmigración y educación que hacemos desde el Sindicato STEE-EILAS,
siendo un documento abierto al debate y a las nuevas aportaciones que seguirán
surgiendo como respuesta a esta etapa de adaptación que estamos viviendo, tanto
la comunidad inmigrada como la sociedad de acogida.
ÍNDICE
INTRODUCCIÓN
A.
BASES DE NUESTROS PLANTEAMIENTOS
B.
DOS PROBLEMAS URGENTES: CONCENTRACIÓN DE ALUMNADO Y ENSEÑANZA DE LOS
IDIOMAS
C.
EDUCACIÓN INTERCULTURAL
A. MEDIDAS EDUCATIVAS
B. FORMACIÓN DEL PROFESORADO
C. OTROS RECURSOS
I. FUNDAMENTACIÓN DE LA PROPUESTA
|
Los movimientos migratorios han sido una constante en la historia de la
humanidad. En la actualidad las migraciones tienen graves y complejas
repercusiones sociales, económicas, políticas y culturales.
Las causas que originan los procesos migratorios son de
diversa índole pero hay que hacer referencia, en primer y principal lugar, a la
necesidad socio-económica derivada del profundo subdesarrollo que asola a buena
parte de la humanidad. No olvidemos que estos desplazamientos están inducidos
por imperativos económicos del mercado neoliberal en una nueva división
internacional del trabajo: por una parte zonas geográficas enteras sin
posibilidad de supervivencia y por otra una demanda de fuerza de trabajo
disponible en condiciones de “máxima competitividad”. La importancia que
sigue teniendo en los países “desarrollados” la
oferta de empleo en sectores tradicionales con poco atractivo para los
trabajadores y trabajadoras autóctonas contribuye de una manera esencial a la
movilización de millones de personas.
A esa motivación económica de supervivencia se añaden
otras, como la presión política o étnica
manifestada en persecución y guerras
civiles, bajo regímenes dictatoriales, con su secuela terrible de violencia,
terror y muerte, que obliga a buscar refugio y asilo fuera de su lugar de nacimiento. En otros
casos, se huye de la violencia de género o medioambiental. No puede ignorarse
que las migraciones, como la pobreza misma, se están feminizando y cada vez son
más las mujeres solas, incluso embarazadas o con hijos o hijas pequeños-as,
que afrontan el riesgo de la emigración.
También produce una especial preocupación la emigración
de adolescentes que, cada vez en mayor número, llegan de forma clandestina con
grave riesgo y gran vulnerabilidad.
La migración tiene una enorme trascendencia sobre las
personas afectadas y sus familias, pero también y al mismo tiempo, sobre el país
de origen y el de recepción. Sin
duda la cuestión clave desde la perspectiva de las sociedades de recepción –
en este caso de Euskal Herria – es
la integración social de las personas inmigrantes. Es decir, dar una respuesta
adecuada al problema de convivencia entre las personas que llegan y las personas
que las recibimos.
Está claro que uno de los factores claves para la
integración social - y no sólo de los inmigrantes sino también de otros
sectores excluidos - es el sistema educativo. No obstante hay que relativizar el papel que puede jugar la
educación, ya que la integración también depende, además de las características
de los inmigrantes, de las leyes y normativas que afectan a la inmigración, de
las condiciones legales de la residencia,
de la
situación familiar, de las condiciones socio-económicas en que viven, de
las oportunidades de trabajo y de vivienda, las expectativas de mejora, etc.
Por ello podemos afirmar que los aspectos sociales, económicos
y políticos, son tan importantes como los culturales y educativos por lo que es
necesario reivindicar la
puesta
en marcha de un plan de actuación interinstitucional cuyo objetivo sea la plena
integración de la población inmigrante.
·
Desde STEE-EILAS,
rechazamos cualquier Ley de Extranjería porque entendemos que representa el
reconocimiento de dos tipos de personas
ciudadanas: unas con derechos plenos de ciudadanía, otras a quienes se les
limita libertades y derechos básicos. Por lo tanto, nos
referiremos a la población inmigrante independientemente de su situación
legal o administrativa, y de su procedencia.
·
Nuestro objetivo
fundamental es la integración real de las personas extranjeras diferenciándola
claramente de la asimilación. Estar integrado en un sistema social implica
adquirir interdependencia dentro de dicho sistema, mientras que estar asimilado
significa convertirse en otro, cambiar de identidad.
·
La integración de
las personas inmigrantes concierne tanto a quienes llegan como a quienes las
recibimos. La integración es cosa de dos y acaba
modificando y enriqueciendo a ambas partes. No se trata de aumentar la
tolerancia ante la diversidad cultura, sino de no utilizar
dicha diversidad como pretexto y legitimación de la exclusión social.
·
La escolarización de
alumnado inmigrante extranjero se realizará en los centros educativos
correspondientes en igualdad de condiciones generales con el resto de la población
y con las especificidades de atención educativa que cada caso requiera en
igualdad de condiciones que el resto de la población. Entendemos, sin embargo,
que no todo el alumnado extranjero tiene necesidad de intervención educativa
específica: nos referimos especialmente al alumnado en riesgo de exclusión
social cuya situación es más vulnerable.
·
La escolarización de
alumnado inmigrante y su adecuada integración tanto social como escolar
requieren recursos adicionales como
compensación necesaria en situaciones de desarraigo y como inversión social
para una convivencia armoniosa, lo
que implica la necesaria colaboración y coordinación de las instituciones
locales y de todos los sectores sociales.
·
Es imprescindible
realizar un diagnóstico de la situación educativa de la población inmigrante
por zonas y por centros.
·
En forma general, es
necesario facilitar la convalidación de estudios realizados por los alumnos-as
inmigrantes en otros países. Cosa que es prácticamente imposible con alumnado
proveniente de países con los que no existe convenio previo. El que este tema
siga siendo competencia exclusiva del Gobierno del Estado hace que las trabas se
multipliquen.
Un
aspecto clave de la integración escolar de alumnado inmigrante son los actuales
criterios de matriculación y escolarización que empujan a que en su
gran mayoría se concentre, en determinados centros y modelos: generalmente en centros públicos y de modelo A en la CAV y en centros públicos
(tanto en modelo A como G) en Nafarroa. Consideramos que esta concentración
provoca la “guetización” de algunos centros y es uno de los mayores
escollos para la integración.
·
La concentración real de población
inmigrante en ciertas zonas o barrios por las posibilidades de vivienda asequible,
por las ofertas del mercado laboral, por las redes solidarias que se crean entre
inmigrantes, junto con el problema de los modelos lingüísticos, ha puesto en vías
de guetización a algunos centros o ha acentuado estos rasgos que ya existían.Pensamos
que esa situación debe ser compensada en los centros de enseñanza planificando
la matriculación y poniendo en marcha algún tipo de medidas flexibles de
intervención en la zona afectada.
·
La Ley Básica de Normalización
del Uso del Euskara del año 1982 de la CAV, menciona como objetivo “garantizar
al alumnado la posibilidad real, en igualdad de condiciones, de poseer un
conocimiento práctico suficiente de ambas lenguas oficiales al finalizar los
estudios de enseñanza obligatoria”. Es innegable que el sistema de
modelos ha dado sus frutos en cuanto a la euskaldunización pero también lo es
que no ha servido para conseguir el objetivo de que todo el alumnado tenga
competencia lingüística en ambos idiomas al final de la escolarización
obligatoria, especialmente el alumnado de modelo A, suponiendo, además, un
factor de segregación social.
·
Por
otro lado la Ley del Vascuence de 1986 de Nafarroa dice que “son objetivos
esenciales de la misma amparar el derecho de los ciudadanos a conocer y usar el
vascuence (...), proteger la recuperación y el desarrollo del vascuence en
Navarra (...) y garantizar el uso y la enseñanza del vascuence con arreglo a
principios de voluntariedad, gradualidad y respeto, de acuerdo con la realidad
sociolingüística de Navarra” y reconoce que “el castellano y el
vascuence son lenguas propias de Navarra y, en consecuencia, TODOS los
ciudadanos tienen derecho a conocerlas y a usarlas”. A quince años de su
promulgación esta ley no se ha desarrollado debidamente ni ha dado pasos para
la consecución de estos objetivos ni mucho menos para garantizar el derecho de
toda la ciudadanía Navarra a conocerla y usarla.
·
En el STEE-EILAS desde hace algún
tiempo se viene analizando la necesidad de replantear este sistema de modelos e
impulsar un amplio consenso
para conseguir un modelo más flexible que permita su superación en
la CAV (Ver Documento presentado en el Consejo Nacional de enero 2000)
y de romper con la zonificación artificial impuesta y de garantizar el
derecho a la enseñanza en euskera (modelo D) en la red publica en toda Navarra,
incluyendo asimismo la enseñanza del euskera dentro del curriculum para todo el
alumnado no universitario navarro (generalización del modelo A).
·
Creemos
que hay que garantizar tanto la distribución equilibrada del alumnado
como que se haga realidad en la CAV la competencia lingüística tanto en
euskara como en castellano, por lo que habría que tender a que el alumnado
inmigrante de asentamiento no temporal, se integre también en los
centros de modelo euskaldún; así como que en Nafarroa se pueda garantizar
el derecho a conocer y usar el euskera al alumnado inmigrante en las mismas
condiciones que el resto del alumnado navarro, disponiendo para ello de todas
las medidas y recursos adicionales necesarios.
A pesar de
ese papel relativo que juega la educación, resulta absolutamente necesario
establecer y desarrollar la educación intercultural
que, entre otras, deberá tomar en cuenta los siguientes criterios:
-
La educación
intercultural tiene que impregnar a todo el sistema educativo y no sólo a los
centros de enseñanza con alumnado inmigrante.
-
Todos somos sujetos
de la educación intercultural, incluso más los que ya estamos aquí que los
que llegan. Habrá que introducir en el currículo ordinario del conjunto del
alumnado contenidos sobre las
culturas que conviven en un mismo centro educativo, huyendo de aproximaciones
folklóricas o paternalistas.
-
En todas las Etapas y
Áreas, trabajar actitudes y convicciones para vernos más como iguales que como
diferentes: iguales en dignidad y derechos, impulsando una implicación personal
para luchar contra toda forma de exclusión
social y a favor de la solidaridad.
-
Es necesario impulsar
procesos de enseñanza de las habilidades sociales y personales,
necesarias para gestionar los inevitables conflictos cotidianos que
surjan de la convivencia.
-
No se debe descuidar
la enseñanza de la cultura y las lenguas de origen.
II. MEDIDAS A IMPULSAR
|
Impulsar
la puesta en marcha de comisiones de escolarización en las
que participen la Admón. Educativa, los centros escolares, las asociaciones y
ONGs de inmigrantes, sindicatos e instituciones locales, etc. Estas comisiones
tendrán un carácter permanente, estarán abiertas a lo largo de todo el curso
y elaborarán los criterios de matriculación
para todo el alumnado entre los diferentes centros de un pueblo o
zona, teniendo en cuenta:
·
La matriculación del
alumnado dentro de su municipio.
·
El equilibrio entre
los centros.
·
El establecimiento de
un sistema (flexible) de porcentaje máximo de alumnado con NEE
e inmigrantes, por centro y aula.
·
La reserva de plazas
para el alumnado de incorporación tardía.
·
La distribución de
la dotación de recursos a los centros en función de sus necesidades reales.
·
En cada centro una
persona o un equipo (en función del número) será referencia permanente para
este alumnado, con implicación del resto del claustro.
·
Diagnóstico inicial
del alumno-a: situación personal y familiar,
competencia comunicativa, grado de instrucción, etc. Se entenderá que
no todo el alumnado extranjero tiene la misma necesidad de intervención
educativa específica dependiendo, entre otras cosas, del grado de conocimiento
del idioma, del nivel de instrucción y de su escolarización anterior,
etc.
·
Modificación de la
ratio alumnado por aula y el de profesorado por centro en función de estas
nuevas necesidades
·
Recursos necesarios y
personal cualificado y sensibilizado: intérpretes, educadores auxiliares
miembros de esas comunidades lingüísticas, trabajadores-as sociales, etc. que
trabajen en coordinación con el centro de enseñanza y las instituciones
locales y con la aplicación de unos criterios pedagógicos comunes.
·
Dada la
dificultad de dotar a cada centro de todos los recursos necesarios y de forma
provisional proponemos:
-
Creación de Espacios de Acogida por zonas, con aulas específicas de Primaria y
Secundaria para proporcionar competencia lingüística e información suficiente
para permitir, lo antes posible, una inserción adecuada en el medio escolar
ordinario y facilitar su integración social. Serán de permanencia
temporal como transición antes o durante
la incorporación a las aulas correspondientes.
-
Creación de Equipos
Itinerantes que realicen el seguimiento de este alumnado en su propio centro,
proporcionando los apoyos necesarios en cada caso.
Incluir
en los proyectos de centro un apartado específico "Plan de educación
intercultural", entroncado en las líneas generales y estratégicas de
educación para la igualdad y que
persiga educar en actitudes de empatía y la identificación con el otr@.
·
Áreas
curriculares: Introducción
en el currículo ordinario de contenidos sobre las culturas que conviven en un
mismo centro.
·
Otras
lenguas maternas: En los
centros o zonas, donde el alumnado de una misma lengua materna y procedencia
sea numeroso, se deberá contar con un profesor o profesora auxiliar de apoyo
lingüístico con conocimientos de la lengua o lenguas del alumnado,
preferiblemente personas de la comunidad inmigrada a la que pertenece el
alumnado.
·
Hay que garantizar
que las otras lenguas maternas que tengan fuerte presencia en un centro reciban
un tratamiento normalizado, ya sea como propuesta de extraescolar siempre
abierta a todo el alumnado y a cargo de la administración, o como optativa en
secundaria.
·
Las Comisiones de
escolarización elaborarán los criterios y distribuirán los recursos
para abordar las necesidades del alumnado “temporero”.
·
Se les proporcionará
acogida en los centros escolares de la zona.
·
Se reclamará la
colaboración de las Instituciones Locales y de quienes contratan a los
temporeros para conseguir los recursos necesarios:
educadores-as auxiliares, intérpretes, educadores-as socioculturales,
trabajadoras-es sociales, cuidadores-as de comedor etc.
·
Se valorarán sus
necesidades educativas así como sus condiciones de vida y de integración
social.
·
Se llevarán a cabo
una actividad planificada y permanente de sensibilización enfocada a la población
de acogida.
Deberán ser incorporados al
sistema educativo en las mismas condiciones que el resto de menores
inmigrantes-extranjeros, con todos los recursos adicionales necesarios dado su
compleja situación personal y social.
·
Pleno acceso a todos
los programas de CIPs, Formación Ocupacional y Formación Continua de todo las
personas inmigrantes al margen de su situación legal, incluidas las prácticas
en empresa.
·
Incluir en estos
cursos la figura del educador social o mediador cultural, y los recursos
necesarios para lograr las competencias lingüísticas.
·
Estudio de las áreas
laborales a donde se dirigen, ofertando una amplia capacitación profesional.
·
Para el alumnado de
16 a 18 años, los CIPs y PIPs tienen que ser un instrumento que permita su
inserción laboral alargando su
duración a dos años y reforzando especialmente el "área común", ya que
facilita su integración social.
3-
EPA:
Puesta
en marcha de un programa dedicado a la atención de las personas inmigrantes
adultas, con el fin de combatir la
marginación, la discriminación y la exclusión social mediante la facilitación
de herramientas sociales, culturales y laborales necesarias para su correcta
inserción social:
·
El aprendizaje de la
lengua juega en este proceso un papel fundamental, priorizándose en cada caso
aquella lengua que sea la herramienta de comunicación con su entorno.
·
El programa deberá
abordar todos aquellos aspectos relacionados con el alumnado inmigrante
(acogida, matriculación, orientación académica
para la inserción laboral, etc.) así como la coordinación con otras
instituciones y agentes sociales que trabajen con las personas inmigrantes,
incluyendo a las asociaciones de inmigrantes, y la sensibilización del conjunto
del alumnado de EPA.
·
Se desarrollarán
campañas específicas de matriculación.
·
Se priorizará la
incorporación a grupos de EPA ya existentes, aunque es posible que en ciertos
casos sea conveniente la formación de grupos específicos.
·
Planes específicos
que aborden la situación más vulnerable de las mujeres inmigrantes, enfocándolos
hacia la atención integral. Partiendo de la situación familiar, cultural y
laboral.
·
Ofertar los servicios
educativos en base a las necesidades del alumnado, teniendo en cuenta los
horarios y cubrir el periodo vacacional, en caso necesario.
·
Utilización, fuera
del horario lectivo, de los locales
de los centros donde esté escolarizado un número suficiente de alumnado
inmigrante para ofertar los recursos de los centros de EPA a los padres y madres
correspondientes y
facilitar su propia integración y el acercamiento al mundo educativo de sus
hijos/as.
Es uno de los elementos
clave que requiere recursos extraordinarios impulsando procesos de
formación en dos fases:
A) Primera y urgente (en todos los niveles educativos):
·
Para equipos y
comisiones de acogida
·
Para el profesorado
que tenga docencia directa con el alumnado inmigrante
B) Segunda fase:
·
Para el conjunto del
profesorado, priorizando la formación en los propios centros, que incluya:
-
La comprensión de
las características y problemática socio-cultural de la población inmigrada,
estrategias educativas frente a la exclusión, etc.
-
Formación sobre
metodología de enseñanza de segundas lenguas, específicamente de euskara y de
castellano.
-
La formación en la
elaboración de materiales didácticos para la enseñanza de las lenguas.
Respecto a la formación inicial, las Escuelas de Formación del Profesorado
deberán crear nuevos créditos específicos para el tratamiento de los
problemas socioeducativos relacionados con la exclusión social y la diversidad
cultural.
-
En colaboración con
las instituciones locales, dotar a los centros de educadores-as auxiliares, intérpretes,
educadores-as socioculturales, trabajadoras-es sociales, mediadores culturales,
etc.
-
Propiciar la
incorporación al sistema educativo de personal capacitado de las culturas e
idiomas de origen, para lo que se facilitará la convalidación de títulos.
-
Facilidades para
titularse en las Escuelas Oficiales de Idiomas, para el alumnado que domina su
lengua de origen.
-
Convalidación de los
estudios de profesorado de aquellas personas inmigrantes que cuenten con título
de profesor.